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2007/09/16

Los preescolares chilenos ven un promedio de 3,5 horas de TV al día

Los preescolares chilenos han crecido con la compañía diaria de la TV prácticamente desde su nacimiento. Entre los 7 y los 18 meses ya están viendo casi dos horas al día; y al incluir al total de preescolares hasta los 5 años, el promedio de tiempo frente a la pantalla chica es de 3,5 horas.

Así lo señalan los resultados del estudio "Informe Preescolares 0-5", que el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) presentó ayer en el seminario "Infancia y Televisión".

Después de haber estudiado a los "tweens" (8 a 13 años) y a los "teens" (14 a 17), el CNTV se centra por primera vez en los "toons", como llama a los niños de 0 a 5 años. Y los muestra como muy tecnologizados y con gran autonomía de uso de estos aparatos, pero prefiriendo la posibilidad de jugar con amigos o de salir.

Sin embargo, la actividad diaria que más se repite, lejos, es la de ver televisión: el 84,7% lo hace todos los días. En cambio, sólo el 17% lee o le leen un libro, y el 34% escucha música.

El promedio de 3,5 horas diarias de los preescolares es mayor incluso que el registrado por otro estudio del CNTV (de 2000-2004), que arrojó que los escolares de 4 a 9 años ven 3,2 horas, y que los de 10 a 14 años ven 3,46 horas.

Especialistas en salud mental infantil consideran que las cifras de exposición a la pantalla chica son preocupantes. "Que un menor de tres años vea más de una hora de TV al día ya es abusivo. Y después de esa edad, más de dos horas también lo es", dice la neuropsiquiatra infantil Amanda Céspedes.

Consecuencias
Está comprobado, agrega, que en niños menores de 3 años una exposición tan alta "limita en forma importante varias áreas de su desarrollo: la vincular (sus relaciones afectivas significativas), la comunicativa y la lingüística". La pantalla muestra lenguaje, pero está inserto en un contexto que el niño no comprende. Sobre todo porque la mayor cantidad de contenidos televisivos no están hechos para preescolares.

Además, agrega Amanda Céspedes, con muchas horas frente a la pantalla el niño ve limitadas sus posibilidades de conocer el mundo que lo rodea a través de su experiencia directa.

Otra consecuencia es que la TV sobreestimula el procesamiento de tipo simultáneo y visual, pero a la vez se retarda el procesamiento de tipo secuencial, que es clave para el aprendizaje de la lectura, explica la neuropsiquiatra. "Estudios en Estados Unidos y Europa han mostrado que niños expuestos en forma excesiva a la TV sufren un retardo de hasta dos años en el aprendizaje de la lectura".

Sin embargo, la percepción de los padres dista mucho de la mirada de los especialistas. El "Informe 0-5" del CNTV señala que el 64% de los padres considera "adecuada" la cantidad de TV que ven sus hijos; sólo el 3,9% la califica como "excesiva"; el 15%, como "mucha", y el 17% dice que es "poca".

Según señala el estudio, tampoco parecen percibir hasta qué punto la TV influye en sus hijos. Cuando se les pregunta ¿qué imitan sus niños de la TV?, el 54% responde "a los dibujos animados"; el 48%, a los grupos musicales, y sólo el 13% admite que imitan la violencia de los monitos.

"Cuando un estudio está hecho sobre la autopercepción, siempre se van a dar respuestas que muestran la 'deseabilidad social'. Y los padres no quieren ser evaluados negativamente por tolerar que sus hijos vean tanta televisión", explica la psicóloga María Eugenia Ziliani, coordinadora nacional de Educación Parvularia del Ministerio de Educación.

"Y aunque los papás no siempre tengamos las herramientas para manejar la situación durante el día, es importante que al menos tengamos conciencia del problema y que busquemos caminos para compensar esta sobreexposición. Por ejemplo, tomando la decisión de apagar la televisión al llegar del trabajo y dedicar un momento a compartir con los hijos", agrega Ziliani.

Olvidados por canales abiertos
Ayer, los encargados de las áreas infantiles de Canal 13, TVN, Chilevisión y UCV Televisión hicieron un mea culpa en el seminario organizado por el CNTV: la TV abierta chilena tiene una escasa oferta para preescolares. TVN emite "Lazytown" y UCV la animación local "Recórcholis y corchito". El resto, nada.

Cote Correa, realizador de "Diego y Glot" (Canal 13), cree que hay una explicación comercial: "No hay conciencia de una TV para preescolares, a diferencia de los 'tweens', que son un mercado para los canales".

En TVN asumen la falla y anuncian un bloque de programación para este grupo. A través de Mideplan, el Gobierno destinó $100 millones para una propuesta para preescolares, aún en proceso.

EN CIFRAS
31% de los padres declara dar dinero a sus hijos menores de 6 años.
29% de los niños de 4 a 5 años usa el computador sin ayuda. Y el 24% lo hace con internet.
53% de los padres afirma que los niños son más felices ahora que antes. El 23% cree que son menos felices. Esta última percepción aumenta en la medida en que se sube en la escala socioeconómica.
71% de los padres cree que lo que más necesitan los niños pequeños es cariño y estar con ellos.
Fuente: El Mercurio

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2007/08/30

Padres tratan de erradicar los pañales desde los primeros meses


Un naciente movimiento en EE.UU. intenta que los papás lean los gestos con que los bebés avisarían que quieren ir al baño.

No más pañales podría ser el lema de un movimiento que cada vez gana más adeptos entre los padres estadounidenses. Algunos argumentan razones ecológicas y otros tienen motivaciones más prácticas: evitar poner y sacar pañales, limpiar a la guagua o preocuparse de si está seca o no. Otros, incluso, consideran que desarrolla un nivel superior de comunicación con los hijos.

La filosofía de estos padres se denomina "comunicación de la eliminación" y se basa en la idea de que los niños nacen con la habilidad instintiva de indicar cuándo quieren usar el baño.

Sonidos guía
La tarea de los padres es prestar atención al lenguaje corporal de los niños para identificar cuándo quieren evacuar intestinos o vejiga. Frente a señales como una expresión compungida, un intestino que se agita o una contracción facial, los atentos padres rápidamente ponen a la guagua sobre una bacinica, el excusado o, incluso, un lavamanos o el pasto del parque donde están paseando.

"Lo mejor es que realmente la mayor parte de lo que hace va al baño en vez de que haya que limpiarlo; no tengo que despertar de noche y cambiar pañales o sábanas mojadas, y viajar sin acarrear una enorme bolsa de pañales es fantástico", dijo Erinn Klatt a la agencia AP, que comenzó a practicar la técnica cuando su hijo estaba recién nacido. El niño hoy tiene 13 meses de edad y aunque desde pequeño no usa pañales, su madre dice que desde los seis meses no moja su cama.

Para facilitar la tarea, cuando los padres ayudan a sus hijos a evacuar, hacen sonidos como "ssssss". "Cuando tenía tres meses y medio, Simón empezó a imitar nuestro 'ssssss' para avisarnos que quería hacer pipí", dice Rachel en el sitio diaperfreebaby.org, un portal que reúne a padres que han puesto en práctica estos principios y donde intercambian consejos y se promocionan libros como "El bebé sin pañales" o "Sin pañales: la noble sabiduría de la higiene infantil natural".

Para el doctor Francisco Riedemann, pediatra de la Clínica Indisa, esta tendencia no causaría mayor problemas a los niños, pues no se los fuerza a retener la orina o las deposiciones, pero sí puede ser muy poco práctico para los padres, que tienen que estar las 24 horas pendientes de los gestos de su hijo. "Como sólo ellos reconocen los gestos, eso hace muy difícil dejarlo con otra persona que lo cuide, como una nana, la abuela o una sala cuna", dice el pediatra.

Rose, madre de un niño de cinco meses consultada por AP sobre esta metodología, lo plantea así: "¡Les enseñan desde que nacen! Cuando tienes dos horas de sueño entre cada papa, no hay tiempo para hacerlo. Uno sólo espera que su hijo esté sano, feliz y bien alimentado".

Para los padres que siguen la "comunicación de la eliminación" a veces hay algunos problemas. "A veces no funciona y me siento un poco avergonzada", dice Isis Arneses, cuya hija de tres meses no usa pañales. Isis agrega que a veces es difícil explicar el proceso. Sobre todo cuando sostiene a su hija para que orine sobre el lavamanos de un baño público.

Fuente: El Mercurio

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2007/08/29

Parejas chinas pagan hasta 26.500 dólares por un hijo


Esto parece estar fuera de toda lógica, pero lamentablemente las parejas chinas han debido llegar a pagar hasta 26.474 dólares (20.000 euros) para lograr tener un segundo o tercer hijo aprovechando un vacío legal en la antinatura constitución política oriental que les permite concebir solamente un hijo.

Los matrimonios orientales contratan por esa suma de dinero a una "madre de alquiler". A pesar de la prohibición del gobierno desde el 2001, una red de intermediarios y agencias, así como los vacíos legales al respecto, permiten mantener esta práctica muy preciada por muchas familias de ese país.

Una de las agencias de "madres de alquiler" es AA69, que ayuda a 20 parejas al mes a encontrar una mujer para tener a su hijo y las contacta con hospitales para hacer la inseminación artificial "si es necesario", según Xie, uno de los responsables de la empresa.

A pesar de la prohibición, Xie asegura que los hospitales que colaboran con su agencia están entre los 95 aprobados por el Ministerio de Salud chino para llevar a cabo la reproducción asistida, a pesar del riesgo que corren de perder la licencia por contribuir al negocio de las "madres de alquiler".

Una de estas mujeres, de 32 años, que ya ha dado a luz a dos niños para otros padres, asegura en su primer embarazo de alquiler cobró 9.250 dólares y tuvo asistencia médica, pero en el segundo, por el que cobró 13.226, ella misma se hizo la inseminación artificial.

Para las parejas que no pueden tener hijos, encontrar una "madre de alquiler" es el camino para formar una familia, mientras que grupos feministas critican esta práctica porque es un "abuso del cuerpo de la mujer".

Un portavoz del Ministerio de Salud, apellidado Ma, aseguró que es difícil legislar sobre esta materia, ya que "implica cuestiones éticas y normas sociales".

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Por qué el modelo de maternidad está en transición


La mujer actual busca una nueva manera de ser madre, pero aún no la encuentra. Está atrapada en un mundo en el que tiene cada vez más oportunidades, pero aún no sabe bien cómo adecuarlas con sus obligaciones familiares. Esto se traduce en una gran inseguridad y una sensación de tensión permanente. Aquí, identificamos cuatro modelos de madres conflictuadas: la culposa, la que genera cambios, la frustrada y la depresiva.

La siquiatra infantil y perinatal francesa Françoise Molénat lleva años trabajando en la unidad de primera infancia del hospital universitario de Montpellier. Ahí, le toca atender a mujeres embarazadas o que recién fueron madres, y en los últimos años dice haber identificado un nuevo fenómeno que aún la sorprende. 'En mi consulta, veo muchas madres jóvenes con guaguas chicas, y lo que más me impresiona es la inseguridad de esas madres, la inseguridad de los padres de hoy', asegura esta doctora –quien es también presidenta de la Asociación de Formación e Investigación del Niño y su Ambiente de Francia–, pocas horas después de aterrizar en Santiago para participar en las Jornadas Internacionales de Salud Mental Perinatal organizadas por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

En cifras, dice la doctora Molénat, esa inseguridad se expresa en una tasa de 10 a 20% de madres con depresión posparto a nivel mundial. En su consulta, se expresa a través de temores variados, que empiezan justo antes del nacimiento de los hijos, bajo la forma del miedo al parto o a que el niño no nazca sano, y siguen después con el temor a no hacerlo bien, a no estar a la altura de las necesidades del recién nacido.

'Uno encuentra de manera muy frecuente madres con este miedo a no lograrlo, con una mala imagen de sí mismas y aisladas. Hay una fragilidad narcisista en la manera en que se perciben como madres. Temen no ser buenas mamás, se preguntan si su hijo las va a querer, si van a entender cuáles son sus necesidades, si van a ser capaces de entender cuando la guagua las llama, si van a tener los gestos adecuados o incluso si van a tener derecho a hacer tal o cual cosa', asegura la experta, autora de varios libros sobre embarazo y maternidad.

Y eso inevitablemente tiene repercusiones sobre la crianza. 'Ocuparse de una guagua pasa por las emociones. Por supuesto que hay que saber un mínimo sobre los gestos que es importante tener con ellas, pero los gestos pasan por el cuerpo. No es un proceso intelectual. La guagua crece con el placer en la relación, entonces, si no hay placer en ese lazo porque la madre está tensa o asustada, el hijo reacciona: se pone inquieto, duerme y come mal, llora, y en el peor de los casos, aprende a callarse'.

La crisis de identidad
La apertura del mundo público a las mujeres y la aparición de nuevas alternativas de desarrollo personal han sido avances difíciles de manejar para el género femenino. No sólo ha implicado que aprendan a equilibrar sus tiempos para compatibilizar vida personal y profesional, y que desarrollen recursos para encarar las exigencias que enfrentan en esos distintos ámbitos. También las ha llevado a cuestionar su imagen de madre. Y muchas veces lo viven como una crisis de identidad.

María Elisa Molina, doctora en sicología de la Universidad Católica y terapeuta familiar, ha convertido la evolución del concepto de maternidad en el tiempo en uno de sus principales focos de interés. Según ella, la mujer vive hoy un momento de conflicto.

'Hoy, una mujer que es madre no sólo quiere criar bien a sus hijos. Se valida como persona siendo una buena mamá, pero también desarrollándose profesionalmente o entreteniéndose, y eso le genera un conflicto', dice.

Hasta mediados del siglo pasado, explica Molina, el modelo de maternidad que predominaba era el de la madre perfecta, una mujer que veía la maternidad como un deber intensivo, exclusivo y que se creía muchas veces omnipotente. 'La madre adecuada era la que tenía muchos hijos, la que permanecía en la casa, la que estaba cargo del ambiente privado y de la moral de la familia. La madre era también quien apoyaba al marido en su esfuerzo como proveedor y como hombre que tiene que ir a realizar una acción sobre la sociedad', explica.

En ese esquema rígido, las madres subordinaban sus propios deseos y se excluían de otras áreas de realización para dedicarse totalmente a la crianza. Las cosas han cambiado y la mujer tiene hoy derecho a la autorrealización y la autosatisfacción. Pero el discurso social respecto del rol que debiera tener la madre es ambiguo. 'La mujer, para poder abrirse espacio, necesita cuestionarse la maternidad. Ya se da cuenta de que no es omnipotente, de que no lo hace todo bien. Se da cuenta de que no es la única a cargo de todo el ambiente privado de la casa porque resulta que, de alguna manera, lo privado dejó de ser privado. Actualmente, tiene que compartir las tareas de crianza con el padre, por cierto, pero también con el colegio, el médico, el jardín infantil. Se encuentra con que no es perfecta, con que no es una madre exclusiva. Pero los discursos antiguos no están superados, todavía son válidos los modelos clásicos de maternidad. Entonces la exigencia a la madre sigue', asegura María Elisa Molina.

Molénat concuerda. La experta francesa cree que el cambio de estatus de la mujer en la sociedad ha hecho que sienta la necesidad de demostrar que se la puede tanto en el ámbito del trabajo como en el desarrollo de una buena imagen de sí misma como madre. A eso se suma la aparición de la anticoncepción, que puso una carga más sobre los hombros de las parejas con familia: como la mayoría de las veces la llegada de un hijo es algo elegido y deseado, sienten que no tienen derecho al error.

'Las madres interiorizan esta idealización que existe de la mujer que lo hace todo bien, esta exigencia social de estar a la altura y, por lo tanto, no se atreven a pedir ayuda. Traer un hijo al mundo implica por definición estar vulnerable y necesitar no estar sola. Sin embargo, estamos en una sociedad en la que ser autónoma, arreglárselas sola, es un valor, y necesitar a otro, atreverse a decir que uno no se siente capaz de enfrentar la maternidad o que necesita ayuda, no es bien visto', lamenta Molénat.

Otro elemento importante, según la experta, está vinculado con el hecho de que las habilidades que le permiten a las mujeres ser exitosas en el ámbito público no corresponden a las que requiere la maternidad y el desarrollo de un buen apego entre madre e hijo. Y eso también genera inseguridad. 'Ser una mujer activa requiere muchos procesos racionales: sentirse segura de sí misma, tener una profesión, someterse a exigencias de trabajo, de ambiente, de ritmos, y tener un hijo implica una gran parte de irracionalidad', afirma.

En este contexto, asegura María Elisa Molina, es muy difícil que la mujer de hoy viva la maternidad de manera serena. Para ella, la madre contemporánea es esencialmente conflictuada; es una mujer que está buscando un nuevo modelo de maternidad, pero aún no lo encuentra. 'Queremos encontrar nuevas respuestas, que ya no pueden caer en las estructuras rígidas que existían antes. Por eso hay una crisis de la identidad parental. Hay mucho menos seguridad respecto de los modelos de crianza que se utilizan y mucho menos racionalidad en las normas que se toman. La acción de los padres es mucho más improvisada'. ya

Los cuatro estilos de madre conflictuada
En el escenario actual, la sicóloga María Elisa Molina identifica cuatro modelos de madres conflictuadas que no son excluyentes el uno del otro: la madre culposa, la que genera cambios, la frustrada y la depresiva.

La madre culposa:
La culpa es, sin duda, uno de los elementos que más caracteriza a las madres de hoy. Según María Elisa Molina, el juicio social siempre está atrasado respecto de los avances que experimenta la sociedad. Hoy aún se tiende a criticar a la madre de familia que opta por privilegiar su desarrollo profesional. 'La mujer que acepta un cargo de alta responsabilidad, por ejemplo, muchas veces se enfrenta al juicio social de que abandonó a sus hijos', dice.

Lo más probable es que esa mujer busque compensar esa culpa de una u otra manera. 'Son las madres que están creando formas de compensaciones rituales, como celebrarle los quince años al hijo e irse de viaje con él para compensar, por ejemplo, lo que no se ha podido vivir en forma permanente'.

También existen formas de compensación menos sanas, como las recompensas materiales y la cultura permisiva. 'Uno ve cotidianamente que muchas no pueden tolerar la angustia que les provoca la mala conducta de un niño, sobre todo en un espacio público, y que acallan una pataleta comprándole un helado o un dulce. Eso sucede porque el juicio social las hace dudar de si lo están haciendo bien, entonces sienten que no pueden permitir que el hijo sufra por ningún motivo. La madre que está con culpa siente que si el hijo sufre, es por culpa de ella", explica Molina.

La madre que genera cambios:
Es la madre que está consciente de que no quiere seguir el modelo antiguo de madre omnipotente y que aspira a desarrollarse como persona en otros ámbitos. Su conflicto es que quiere tener una participación en la sociedad, pero aún no sabe cómo lo va a hacer para cuidar su casa al mismo tiempo. Al buscar nuevas formas de expresarse y de autovalidarse, esta madre genera una crisis que lleva al establecimiento de nuevos acuerdos de parentalidad y convivencia en la pareja o, en el peor de los casos, a un quiebre.

Según María Elisa Molina, esta madre tiene la ventaja de poder presentarle a sus hijos una visión del mundo en transformación. 'Es una madre que incorpora la reflexión en la relación con sus hijos. No trae verdades ya editadas, sino que construye la realidad con el hijo y también aprende de las necesidades que el hijo le va presentando, porque ella no tiene todas las respuestas'.

La madre frustrada:
Es la madre que se somete al antiguo modelo de maternidad aunque éste no le acomode. Es la mamá perfecta, la que no cuestiona los cánones, sigue a cargo del ámbito privado y pone toda su autovaloración en la maternidad. Generalmente, no cuestiona el modelo tradicional, porque perder esa fuente de valoración la angustia mucho. También puede que se mantenga en ese rol exclusivo de madre porque siente, culturalmente, que es una obligación y no vive su opción en libertad. El riesgo de estas mujeres en la sociedad actual es que se encuentren algún día sin tareas, porque la organización social es tal que las responsabilidades parentales son más compartidas (por la iglesia, los colegios, los scouts, etc...). También puede pasar que se sientan poco valoradas por esta sociedad, que destaca cada vez más a las mujeres que se realizan en el ámbito público.

La madre depresiva:
Al incorporarse de manera más determinante al ámbito público de la sociedad, las madres se enfrentan a nuevos desafíos. Ahora no sólo tienen que ser buenas madres, sino que también son profesionales que tienen que competir, y las exigencias se van sumando hasta que se sienten sobrepasadas. 'Ella entra a un mundo en el cual tiene que jugársela para tener un lugar y así todas las alternativas que se le van presentando exigen que desarrolle nuevas competencias que no tenía; eso puede generarle trastornos de distintos tipos y llevarla a la depresión cuando siente que no se la puede', explica María Elisa Molina.

Fuente: Revista Ya. El Mercurio. Daniela Mohor W

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2007/08/26

En defensa de los padres


Pobres padres. Desde que la psicología se puso de moda empezaron a culparlos por todo. No es de extrañar, entonces, que siempre anden estresados. A cada rato un artículo en internet, periódico o revista les recuerda todo lo que están haciendo mal o podrían hacer mejor. Y basta que uno de sus hijos tenga un problema, se angustie, exprese un temor o no se ajuste a alguna norma, para que se sientan un fracaso. Cuando los niños son chicos, los padres se desviven por satisfacer todas sus demandas con tal de evitarles una frustración.
A medida que van creciendo, los problemas tienden a aumentar junto con la talla y el peso; requiriendo de más tino, más paciencia, más gastos y más comunicación. Si en el siglo pasado se idealizó al "buen hijo", preocupado y custodio de sus padres, en nuestros tiempos la balanza se dio vuelta radicalmente. Hoy en día lo que cuenta son los deberes de los padres y los derechos de los hijos. A los "buenos padres" se les exige sentirse responsables de la conducta, los sueños, la felicidad y el alimento de los hijos desde que nacen... hasta siempre. Y sin esperar mucho a cambio

Como no se habla de las consecuencias emocionales que los hijos tienen en sus padres, se da por sentado que ser padre siempre es un placer. Pocos se atreven a hablar, sin sentirse culpables, de los sinsabores y aflicciones que este vínculo también puede provocar. La dificultad para reconocer que la influencia en la salud mental de padres e hijos es recíproca, ha contribuido a transformar en inconfesable cualquier desencanto de los progenitores con sus roles y deberes. Dicho en otras palabras, los padres afectan la psiquis de los hijos, pero ésta es una relación en ambas direcciones. Porque los hijos también influyen e impactan en la salud mental de los padres.

Hace bien decirlo en voz alta: a veces los hijos duelen. Por ejemplo, cuando ponen malas caras o son desagradables o antipáticos; cuando son demandantes o exigentes; cuando no hacen nada por ellos mismos y se enferman, o hacen exactamente lo contrario de lo que les conviene o no escuchan; cuando se hacen daño a sí mismos o a los demás y no aceptan ayuda; cuando no reportan satisfacciones, sino puros dolores de cabeza; cuando andan en malos pasos o malas juntas o se emborrachan o se drogan; cuando son irresponsables o inconstantes; cuando son maleducados o insolentes; cuando son orgullosos, soberbios o displicentes; cuando son aprovechadores o desagradecidos; cuando dan por sentado el afecto y no lo corresponden, o son incapaces de reconocer todo lo que reciben; cuando sólo piden y son poco generosos, o cuando dan y después pasan la cuenta; cuando son distantes o indiferentes; cuando son descontrolados y se pelean con todos y contra todo; cuando son utilitarios, insensibles o egocéntricos; cuando someten a sus padres a desaires, agravios o humillaciones; cuando cuestionan o descalifican o no perdonan, o cuando son rencorosos y enrostran resentimientos del pasado como jueces implacables; cuando se alejan de los padres a medida que éstos envejecen y los dejan solos, o cuando entre varios son incapaces de procurarle el sustento a quien un día los alimentó a todos. En síntesis, cuando pierden el rumbo o se ponen insoportables o no crecen nunca o son injustos o ingratos o malagradecidos o hirientes o hacen sufrir o causan pena.

En fin, los padres no siempre tienen la culpa de todo. Con sus virtudes y flaquezas, al igual que todos los seres humanos, necesitan de amor, respeto, reciprocidad y cuidado. Y les duele mucho cuando se sienten rechazados. Por eso, es importante entender que a veces... de vez en cuando... ocasionalmente... o, por lo menos, a ratos... el infierno se llena no sólo de padres, sino también de hijos.
Fuente: Revista El Sábado. El Mercurio. Eugenia Weinstein


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Cómo viven los hombres el embarazo


Sorprendido, extrañado, completamente asombrado. Así dice Rafael Gumucio que se sienten los hombres cuando reciben la noticia del embarazo de su mujer. Eso es al principio. Luego, muy solos, porque finalmente esos nueve meses de espera es algo que sólo ellas realmente experimentan. "Podemos vivir la ilusión de colaborar, ir a clases de parto y respirar al ritmo de ella en el parto, discutir de cochecitos y mudadores, hacer yoga, o leer aterrantes libros de consejos paternos, pero nada quita el hecho de que el acto más importante de nuestras vidas se hace a escondidas, lejos de nuestra vista, manos, vientre, que lo hace ella, casi a solas".
Hay una sola pregunta que el marido o el novio de una mujer embarazada no puede responder. Es justamente la pregunta que con más insistencia se le hace una y otra vez: ¿Qué sientes exactamente? ¿Qué tipo de alegría o de perplejidad despierta en ti el embarazo, ese embarazo que otra persona lleva en el cuerpo?

Si el niño o la niña ha sido, como en mi caso, altamente deseado, si es fruto de un acto de amor, si es de alguna manera su propia existencia fetal una promesa de felicidad futura, parece evidente que la respuesta no puede ser otra que: 'Estoy feliz'. Pero esa innegable felicidad no se parece casi nunca a la de la mujer que a tu lado va llevando –con una creciente sonrisa y una cada vez más paradójica libertad–, un peso cada vez mayor, un calor cada vez más ahogante, además de prohibiciones alimentarias, medicinales o deportivas.

Si un hombre cometiera la imprudencia de ser completamente sincero justo cuando no hay que serlo, le diría al que le pregunta ¿Cómo se siente? Que se siente, ante todo, sorprendido, extrañado, completamente asombrado. Acto seguido, con una sonrisa que suavemente se esconde y se apaga –que como un rayo de luna que entre las nubes vuelve a brillar sobre la laguna–, diría que se siente solo, que nunca en su vida se ha sentido con tanta compañía tan solo.

Un amigo que se va
Los hombres se casan, se emparejan para no estar tan solos. Los años te enseñan a golpes a no espantarte ya con las diferencias que te separan de las mujeres, a no luchar contra ellas, a comprender que hay en ellas una angustia ante la muerte, unas absolutas ganas de vivir que se parecen a las tuyas. Aprendes a apreciar esa diferencia, a necesitarla, como esos generales que consultan incluso a sus enemigos porque en ellos encuentran una luz distinta con qué comprender y apreciar la batalla. Después de pelear contra las mujeres, después de rendirse antes ellas (dos posiciones igualmente estériles), se aprende simplemente a ser su vecino, como esos hermanos que los indios o los gitanos se llevaron y vuelven a la casa hablando otra lengua, y comiendo el pan de otra manera, pero en quien sigues reconociendo tu sangre y tus recuerdos. Aprendes a construir con la esposa, o la novia, una sociedad en que cada cual se especializa en un área en la que sabiamente el otro no se inmiscuye. Un siglo de feminismo ha ido, por lo demás, derribando las paredes que nos dividían convirtiendo la identidad sexual en un gigantesco loft, más amplio y moderno, pero también menos privado y más difícil de calefaccionar que el vetusto apartamento antiguo, lleno de muros y closets.

Por un breve momento, los hombres comprensivos y modernos - los asesinos de mujeres son más realistas y ni siquiera lo intentan- pensamos haber superado el miedo ante ese abismo que las mujeres llevan en el centro del cuerpo. Pensamos haber encontrado un compañero de ruta del que no comprendemos todo, pero que a grandes rasgos camina con nosotros hacia el mismo lado. Hasta que, en un gesto de suprema amistad, decidimos juntos emprender la riesgosa tarea de prolongar en el tiempo esta alianza, de transformar - quien sabe por qué tipo de magia- esa complicidad en un nuevo ser que va a ser un poco ella y un poco tú, y ninguno de los dos totalmente. La mujer se embaraza, y toda ilusión de compartir las cosas a medias, se acaba. El feto es suyo y completamente suyo, el dolor, el placer, la alegría y hasta el miedo es de ella y sólo de ella. En el enorme círculo de la vida te convierte en un objeto cuadrado, o rectángulo, que no calza del todo, pero que es al mismo tiempo parte esencial de un proceso que no entiende, que está condenado a no entender.

El embarazo nos recuerda a los hombres el final de la infancia. Los niños jugaban juntos en el patio, o en una calle sin salida, que tenía la ilusión de ser parte de un mismo cuerpo, de tener los mismos intereses, de no separarse nunca más. Luego uno de los niños prefiere mirar a las niñas que las marcas de los autos, otro prefiere leer que jugar al fútbol, otros te abandonan en la fiesta y se van a besar una niña. Los juegos ya no van a ser de todos, ya cada cual por su lado va a jugar su propia pichanga. La infancia se acabó, o peor aún, la infancia se murió. Probamos entonces con la soledad primera, la muerte segura, la del ser que éramos con los otros, que éramos todos juntos y que ya no existe, que es ahora la burla de los adolescentes que fuman, de las niñas que no te miran. El desabrigado mundo en que todos se salvan por su cuenta ha fijado sus reglas, y el niño solo con la pelota, en el portal de su casa, se sabe solo de una nueva manera, marcado por esta primera, por esta primaria soledad del fin de juego.

Emociones parecidas, mezcladas con la alegría y el orgullo de ser macho y haber sido capaz de procrear, siente el padre al ver la primera ecografía. Ya el juego no va a ser de los dos, ya otro, el niño que se supone viene al mundo justamente a jugar, convertirá todo en serio, en definitivo, en verdadero. Mirando flotar a tu hijo en la ecografía, viendo su columna vertebral despegarse y destacarse en medio de las aguas informes, por primera vez eres tú completamente macho - es decir solo- y ella completamente hembra, es decir viva, doblemente y para siempre, viva.

La metamorfosis
Podemos el resto del tiempo jugar a ser iguales, pero por nueves meses (nueve meses que en el fondo son el símbolo de toda una eternidad) no tenemos los hombres y las mujeres nada que ver. La verdadera diferencia entre los sexos, la verdadera identidad femenina empieza con el embarazo, ni un minuto antes, ni un segundo después. Un travesti puede convincentemente cumplir con casi todos los atributos de una mujer, tanto como una mujer puede manejar camiones, pelear en el barro y escupir en un concierto punk. Nuestros disfraces son intercambiables, nuestras pieles son tatuables y transformables. Tenemos mujeres y hombres dos piernas, dos brazos, y dos ojos y ganas y horrores parecidos. Nuestra única diferencia de fondo empieza debajo de la piel, y se puede resumir en una simple cuestión de porcentaje. Mientras en el hombre el porcentaje de órganos y células que tienen como función la reproducción es menor y se concentra debajo de nuestro vientre, en las mujeres la reproducción, la seducción, el sexo, pero también el embarazo y la lactancia, cubre casi todas las partes de su cuerpo. Cuando un hombre engendra, sólo una parte de su cuerpo, una parte que intenta escindirse de él, está involucrada en el juego. Cuando una mujer se embaraza, otro cuerpo, una serie de órganos, una verdadera red de mecanismos complejos se activan y toman sentido. Como un mago va sacando la mujer de su cuerpo espacios que no existían antes, válvulas invisibles, tamaños y colores provisorios que parecen de pronto llevar siglos ahí.

El intento de comprender esta nueva complejidad es inútil. Las mujeres ni siquiera lo intentan, se dejan adormecer, llevar por este accidente que las explica, que les muestra cada día nuevas habitaciones de sí mismas clausuradas y escondidas. Ocupadas en explorarse, el hombre se queda en el umbral de la mansión.

La envidia del útero
Sigmund Freud construyó toda una frágil teoría en torno a la envidia que las mujeres (y según Woody Allen, también algunos hombres) sienten por el pene. Tengo la impresión de que esta teoría, como todas las de Freud, asombrosamente convincente en su pluma, tiene poco que hacer en un mundo en que el poder absoluto del hombre y sus mitos han dejado de ser una realidad tan apremiante y opresiva como la vienesa de finales del siglo XIX. La envidia de la mujer por el pene es una idea provisoria e imprecisa, sobre todo si se la compara con la envidia que sentimos los hombres ante la mujer que engendra.

Morir, comer, dormir, todo eso los machos lo podemos hacer solos, todo eso depende de nosotros. Engendrar, es decir, vivir más allá de la muerte, entregar identidad, empujar más allá de la frontera de nuestra muerte nuestro material genético, en eso tan esencial somos secundarios espectadores, misteriosos depositarios de un milagro del que no comprendemos casi nada.

Engendrar, fabricar vida, multiplicar a la tribu, lo tenemos que hacer con una mujer, eso lo tiene que hacer una mujer. Podemos vivir la ilusión de colaborar, ir a clases de parto y respirar al ritmo de ella en el parto, discutir de cochecitos y mudadores, hacer yoga, o leer aterrantes libros de consejos paternos; nada quita el hecho de que el acto más importante de nuestras vidas se hace a escondidas, lejos de nuestra vista; que lo hace ella, y casi a solas.

La literatura, la música, la poesía, y hasta la política son formas para que los hombres finjamos estar embarazados. Una manera de vivir la experiencia de engendrar, de esperar, de marearse, de sonreír en medio del dolor. Porque llama la atención cómo en todas las ramas del arte, de la religión, de la creación, que los hombres reproduzcamos hasta los más ínfimos síntomas del embarazo. El malestar en los primeros tiempos –compensado por la ilusión–, y después, en la mitad de la espera, esa extraña plenitud física y calma irracional que las mujeres sienten a los seis meses. Y al final, de nuevo la incomodidad y el miedo, y luego el dolor de parto que se olvida rápido y luego la criatura; un partido político, una novela, una sinfonía, un cuadro que se esfuerza en los primeros minutos en parecerse al padre, para luego amamantar de nuestro pecho y volver a ser nuestro y sólo nuestro.

Mediante distintos mecanismos complejos logramos los escritores, los inventores, los creadores de todo tipo, reproducir este ciclo natural que una mujer embarazada vive como si fuese lo más normal del mundo. Nos enseñan estas mujeres embarazadas, que con una sonrisa se convierten en lo que se supone más odiaban ser (una gorda enorme), que nuestra única manera de huir de la muerte, de volvernos eternos, es metamorfosearnos, convertirnos en otro ser. Ese otro ser del que las mujeres tienen la llave, y sienten antes que nadie las patadas y los acomodos. Ese nuevo ser que es de alguna forma ella, ella antes de ser ellos, antes de ser tú también, la línea de sombra - como llama a Conrad el paso de la juventud a la madurez- que no es otra que el cordón umbilical.

Fuente: Revista YA. El Mercurio. Rafael Gumucio

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2007/08/06

Sólo dos cereales son saludables en niveles de azúcar, sal y grasas

Altas concentraciones de grasas, azúcar y sal fueron denunciadas para la gran mayoría de los cereales para el desayuno que compran los chilenos, en un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu). De todas las marcas analizadas, sólo dos pueden ser consideradas como saludables según el informe, que abarcó desde las marcas orientadas al público infantil hasta los productos "light" o "diet".

Las únicas marcas que sí pasaron el análisis -formulado sobre la norma inglesa en la materia, ya que en Chile no existe legislación al respecto- fueron las avenas tradicionales marca "Quaker" y "Selecta". Todas las 48 marcas restantes obtuvieron reparos.

Por ejemplo, el estudio reveló que el 46% del total de una caja de cereales para el desayuno "Froot Loops" de Kellog's corresponde a azúcar.

Asimismo, La mayor cantidad de sal corresponde a los Corn Flakes de Kelloggs, que tiene 1.100 mg de sodio (sal) por cada 100 gramos del producto. Esto equivale a casi tres gramos de sal por cada 100 gramos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda en adultos un consumo de dos gramos diarios de sal, por lo que con 100 gramos de este producto se estaría superando ese indicador.


Falta de información
Otra alerta hecha por Odecu es que 15 de las 50 marcas analizadas no informan en sus envases el contenido de ácidos grasos trans, ácidos grasos insaturados que se forman cuando los aceites vegetales se procesan y se transforman en más sólidos o en un líquido más estable, en un proceso llamado "hidrogenación".

Según la Odecu, todos estos indicadores no son saludables. "Hay evidencia considerable de que la sal en los niños incrementa el riesgo de hipertensión arterial en etapas posteriores de la vida, lo que es uno de los principales factores de riesgo de infarto al corazón y cerebral", establece el estudio. Esto es reafirmado por el nefrólogo y académico de la Universidad de Chile, Francisco Cano, quien ha estudiado en detalle la hipertensión arterial primaria en menores: "En Chile la estimación habla que hay 200 mil niños con hipertensión arterial primaria, y mucho de eso tiene relación con los hábitos alimentiarios, a lo que no contribuyen estos resultados (del estudio)" afirma el experto.

Para la Odecu, "los cereales no son más que golosinas hechas en base a cereal, pero al consumidor se les presenta con la connotación de ser productos saludables. Y este estudio demuestra que no lo son".

La organización hizo hace dos años el mismo estudio, por lo que la versión 2007 buscaba revelar algún grado de cambio en la composición de estos alimentos. Luego de plantear que los productos no eran saludables, las grandes marcas de esta industria se comprometieron a aumentar la cantidad de fibra dietética presente en estos alimentos. En esa oportunidad, Nestlé dijo estar trabajando en mejorar la calidad de los cereales y que estaba elaborando una línea de productos bajos en azúcar, mientras que Kellogs nunca acusó recibo del estudio de 2005. En tanto, Líder informó que se aprestaban a rotular el azúcar en sus productos y que bajarían los porcentajes de azúcar, sal y grasas.

Sin embargo, el nuevo estudio de Odecu revela que la situación continúa siendo deficiente.

Fuente: El Mercurio

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2007/08/05

Expertos promueven la lactancia materna en la primera hora de vida del recién nacido

Amamantar al recién nacido durante la primera hora de vida tiene beneficios que van mucho más allá del apego madre-hijo. La lactancia temprana provee calostro (la primera leche), que protege contra infecciones y sirve a la guagua como su primera inmunización. Además, es rico en ciertas vitaminas y minerales que favorecen su desarrollo.

Por estas razones es que este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido esta recomendación como lema principal de su Semana de la Lactancia Materna que, como en la última década, se desarrolla los primeros siete días de agosto.

Asimismo, la OMS ha puesto énfasis en la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses, ya que está comprobado que, junto a la lactancia dentro de la primera hora de vida, puede prevenir la muerte de más de un millón de recién nacidos al año, sobre todo en países de escasos recursos de África y Latinoamérica.


La hora inicial
Diversos estudios han demostrado los beneficios de amamantar al niño en su primera hora de vida. "Se ha visto que en ese lapso el niño se encuentra en un estado de alerta tranquila donde se dan las condiciones óptimas para que su primera experiencia oral sea el pecho de su mamá", explica la doctora Verónica Valdés, pediatra del Depto. de Medicina Familiar de la U. Católica.

La experta agrega que para producir el apego y favorecer la lactancia en la primera hora, apenas nace la guagua ésta se debe poner sobre la madre para que haya un contacto de piel con piel. "Los primeros 45 minutos ambas se conocen y la madre coloniza al niño con sus gérmenes. Entre los 45 y 50 minutos a la guagua le da hambre y espontáneamente va a encontrar el pecho de su madre".

El calostro, una leche especial de color amarillento y de consistencia más densa y pegajosa, se produce durante los primeros días del amamantamiento, es rico en células, anticuerpos y otras proteínas protectoras del sistema inmune de la guagua, lo que la protege de las infecciones.

También posee ciertos componentes que ayudan a la maduración del sistema digestivo del recién nacido y que favorecen el movimiento intestinal, de manera que el organismo elimine rápidamente el meconio (las primeras heces) y sustancias que producen ictericia.

Además, posee hormonas que regulan la glicemia (azúcar en la sangre) en los primeros días de vida, y es rico en vitamina A, que ayuda a proteger los ojos y reducir infecciones.

La doctora Valdés agrega que "amamantar en la primera hora facilita al bebé aprender a succionar, reduce el riesgo de que se agrieten los pezones y se logra una lactancia más exitosa".

Por otra parte, la madre libera oxitocinas, lo que ayuda a contraer el útero, reduciendo así la hemorragia.

Debido a todos los beneficios de amamantar durante la primera hora, la doctora Valdés dice que los padres que esperan un hijo y quieren que se produzca esta instancia "debieran hacérselo saber al equipo de salud y, si es necesario, exigirlo, pues es un derecho del niño y de la mamá si no hay complicaciones del parto o del bebé que lo impidan".

Los beneficios se prolongarán con la lactancia exclusiva en los primeros meses. Ésta reduce la morbilidad y los costos de atención de salud por diarrea, infecciones respiratorias agudas, infecciones de oído e, incluso, algunos cánceres infantiles.

Asimismo, nuevos estudios se han centrado en los beneficios de la lactancia para prevenir, a largo plazo, condiciones crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 1, la colitis ulcerosa, así como para favorecer un coeficiente intelectual más alto en el niño.

Amamantar también disminuye para la madre el riesgo de cáncer de mama y de ovario.

Buenos indicadores
Si bien en términos de supervivencia infantil Chile tiene uno de los mejores indicadores de la región, las recomendaciones de la OMS ya están siendo incorporadas en el país.

"Es una instancia que nos interesa respaldar, ya que favorece el desarrollo de los niños y da bienestar a la madre", dice el doctor René Castro, encargado del Programa de Salud de la Mujer del Ministerio de Salud y miembro de la Comisión Nacional de Fomento de la Lactancia Materna (Conalma).

La próxima semana se llevará a cabo una reunión nacional para reforzar las estrategias implementadas hasta ahora en el país.

Precisamente, dentro del modelo de "atención humanizada del parto" que se está introduciendo a nivel público y privado, se garantizan la analgesia del parto y el apego temprano. "La idea es que se entregue el recién nacido a la madre en cuanto nace, dentro de la primera media hora, y, si es posible en ese momento, que se le dé pecho materno", precisa el doctor Castro.

Estrategias de fomento en Chile
Además de incentivar el parto humanizado, donde se produce un contacto inmediato de la madre con su hijo que favorece la lactancia en la primera hora, en Chile se están promoviendo al menos tres iniciativas legales que contribuirán a mejorar las condiciones para que las madres amamanten a sus hijos.

Éstas son promovidas por el programa Chile Crece Contigo, e incluyen asegurar a las madres trabajadoras el derecho a dar alimento a sus hijos menores de 2 años a lo menos una hora al día en cualquier momento dentro de la jornada laboral; que las madres puedan traspasar hasta las tres primeras semanas del descanso y subsidio prenatal al posnatal y, en los casos de parto prematuro, traspaso al posnatal de los días que no se usaron del prenatal.

Por su parte, el diputado Enrique Accorsi señala que seguirá insistiendo en su iniciativa de extender el posnatal para asegurar una lactancia exclusiva más prolongada. Sin embargo, dice, "pese a que tenemos un apoyo transversal en la Cámara, de la ciudadanía y la Sociedad Chilena de Pediatría, no hemos llegado a entendimiento con el Ministerio de Hacienda".

Por otra parte, tanto la UNICEF como Chile Crece Contigo están llevando a cabo programas para fomentar la lactancia materna en consultorios, hospitales y salas cuna del país. En tanto, el Minsal está programando una campaña comunicacional para promover la lactancia materna temprana y en los primeros meses de vida.

EN INTERNET
Liga de Lactancia Materna:
www.lalecheleague.org

Fuente: El Mercurio

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El 59% de los niños se considera feliz


Optimista es el estado de ánimo de los niños santiaguinos, según una encuesta divulgada por la Fundación Futuro (Chile). El estudio "El pulso de los niños", que por segunda vez realiza la fundación, reveló que el 59% de los 300 menores de 8 a 14 años encuestados telefónicamente se califica de "feliz" o "muy feliz".

El 43% considera que la situación política va a ser mejor dentro de un año; 48% cree que el desempeño de la presidenta Bachelet ha sido bueno, en comparación con el 15% que lo considera malo. Y al poner nota a la educación, el promedio es un 6,3. "Tal vez por su corta edad lo ven con buena voluntad y optimismo, aunque la PSU y las pruebas internacionales muestran lo contrario", comentó Sebastián Piñera, al lanzar la encuesta de la fundación que preside.

A su juicio, los mayores problemas o desafíos que enfrenta el país son la delincuencia, las drogas, la pobreza y el medio ambiente. Comparando con la encuesta que se hizo en 2003, se observa un alza en la preocupación por la delincuencia y por el medio ambiente (ver infografía).

Los niños además pusieron nota a la seguridad de su barrio (promedio 5,0) e hicieron análisis deportivo: a la selección Sub-20 le pusieron un 6,5 y a la selección adulta un pobre 4,9.

Finalmente, aprovecharon de darle algunos consejos a la presidenta. El 15% le pidió que mejore el Transantiago y luego empataron en tres sugerencias: que mejore el país, que ayude a los pobres y que elimine la delincuencia, todas con 13%.

Algunos consejos seleccionados fueron: "Que no deje a los presos libres tan rápido", "que cambie a los ministros que no lo hacen bien", "que haga cosas por el fútbol femenino", "que sea más estricta con los jueces" y "que nunca se rinda".

Fuente: El Mercurio

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2007/07/18

Asistencia y Orientación en Salud gratis por teléfono


El Ministerio de Salud (Chile) ha creado un nuevo servicio llamado "Salud Responde" que entrega información, orientación y asistencia telefónica en el momento que cualquier persona lo necesite, las 24 horas, todos los días del año.

Hay que llamar el número 600 360 7777 (costo de llamada local). Allí recibirás asistencia y orientación en Salud, por parte de un equipo de médicos, enfermeras y matronas. Llama si es que:

Tienes un familiar gravemente enfermo en tu casa. O si es que tú estás enferma, te indicarán cómo manejar una enfermedad simple en el hogar o en caso de ser necesario te indicarán a qué centro de salud debes ir o cómo calmar las molestias si tienes que esperar para ello.

También te ofrecen educación para que cuides tu salud y la de tu familia.

En este mismo número también se podrán hacer consultas sobre:
  • Lugares y horarios de atención en hospitales y centros de salud.
  • Trámites de Licencias médicas e incapacidad laboral.
  • Problemas de salud con garantías explícitas AUGE
  • Consultas relacionadas con la Superintendencia de Salud.
  • Denuncias relacionadas con Fiscalización sanitaria en alimentos, medioambiente y salud laboral.
  • Reclamos, Sugerencias y Felicitaciones de la Calidad de atención en establecimientos públicos.

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2007/07/13

Ser zurdo is OK !!

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Diez consejos prácticos para seguir cuando tu pequeño te esté volviendo loca.

  • La próxima vez que tu pequeño haga un berrinche, fílmalo en video (con cámara de video, celular, o cámara fotográfica digital, etc) Esta objetividad tiene sus ventajas.Además, puedes guardarlo como prueba por si, en el futuro, él le dice a su terapeuta que sus neurosis son culpa tuya.
  • Enciende la radio a todo volumen y baila.La impresión hará que tu niño guarde un momento de silencio, y a ti te permitirá soltar un poco de vapor.Capaz que tu hijo/a se ponga a bailar contigo
  • Llama a una amiga mamá. Las dos podrán compadecerse mutuamente por lo sacrificado que es ser mamá hoy y que los padres no tenga ni idea del asunto.
  • Llévalo afuera. Es posible que tú y tu hijo estén sufriendo claustrofobia sin saberlo. Si el clima es favorable llévalo a la plaza, a la playa o a donde sea por al menos una hora. Si el día es horrible y hace frío, como es lo más probable que sucede conforme Murphy, sube al niño/a al coche –aunque se le salgan los pies y casi toquen el piso- y dále la vuelta a tu cuadra lo más rápido posible.
  • Enciende el televisor. Pon un programa que le guste –no te fíes… siempre es bueno tener algún programa infantil grabado por si acaso- y siéntate cerca de practicar meditación y ejercicios de respiración profunda.
  • Come un pastel, una cucharada de azúcar o cualquier cosa dulce. Puede ser que estés un poco hipoglucémica y sólo necesites levantar un poco el azúcar en la sangre.
  • Ponte de parte de tu hijo/a. Dile, con frases bien adultas –no necesariamente maduras, cabe hacer la mención- los motivos por los cuales su mal humor está justificado. Puedes comenzar así: “Realmente es difícil ponerme en tu lugar, por todo este asunto de los pañales y la pelela. Además, esa incapacidad de articular plenamente tus necesidades y preocupaciones. Por tanto, siempre hay alguien como yo, que abusa de tu confianza para infiltrarte verduras en lso alimentos que deberían tener buen sabor. Y también está ese delicado asunto de la estatura…” Tal vez lo divierta que hables tanto de su tema favorito : él mismo.
  • Búscale un compañero de juego CUANTO ANTES. Ya sabemos que las amigas nos sentimos más seguras en grupo. Aleja de ti parte de la presión y cárgasela a algún desprevenido pequeñito del barrio.
  • Léele alguna novela triste y romántica. A tu hijo le gustará y a ti los sollozos te harán muy bien.
  • Ándate. Implora o paga a alguien para que haga de niñera mientras tú te vas lo más lejos posible. Al mall, al gimnasio, a la playa, a la peluquería, a comer un helado al negocio de la esquina…. Hasta puedes hacer una breve cita –breve porque no incluye “cover”- con tu marido, beben un trago –si es que recuerdas lo es eso y no te duermes o comienzas a hablar payasadas a la mitad del vaso- e intentan recordar en qué estado se encontraban cuando se les ocurrió ser padres.

¿¿Te sirvió??, a mí me sirvió mucho con mi pequeño Bastián. Se lo debemos agradecer a Vicki Iovine.

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Diez cosas que extrañaremos de nuestros pequeños hijos cuando ya no sean tan pequeños



  1. El susurro de sus pañales cuando caminan

  2. La manera en que la guatita se les sale de la polera y cae encima del pantalón

  3. Su manera de decir permiso, gracias y triángulo

  4. Lo jugoso de sus besos

  5. Que parecen porotitos cuando duermen enrolladitos

  6. Poder calcularles la temperatura con sólo tomarles la mano

  7. Su fé en la magia del universo

  8. Cómo simulan hablar por teléfono

  9. El aspecto de su pelo cuando despiertan en la mañana

  10. Cómo te toman la cara entre las manos para decirte: “Te Quero musho”.

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Recomendaciones para tener un bebé saludable

Tener un período gestacional sano y sin dificultades es el deseo de toda mujer que va a ser madre. Disminuir la morbilidad y mortalidad materno/fetal y prevenir posibles alteraciones funcionales o malformaciones del feto, requiere de un cuidado proceso que se inicia al momento de optar por la maternidad y que incluye el análisis de las condiciones previas de ambos progenitores, el control de patologías pre existentes, la adopción de buenos hábitos y un continuo seguimiento.

La doctora Arlette Adauy, ginecóloga y docente de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello, explica que previo a la concepción es recomendable identificar factores de riesgo, conforme a las enfermedades preexistentes que tanto la mujer como su pareja puedan padecer. En este punto, se analizan posibles enfermedades hereditarias o crónicas como hipertensión arterial, patologías cardiológicas, obesidad y neuropatías. Asimismo, se explora respecto de la exposición a agentes físicos, químicos, tratamientos medicamentosos anteriores; abortos previos o problemas gestacionales.

"En algunos casos se compensan cardiopatías, se corrigen alteraciones intestinales como el estreñimiento y hemorroides, ya que el embarazo promueve la constipación y dificulta la circulación hemorroidal", detalla la doctora Adauy.

Asimismo, se realiza una valoración nutricional destinada a adecuar el peso de la mujer y recomendarle una dieta equilibrada. De esta manera, se puede suplir a tiempo cualquier déficit nutricional que derive en anemia o bien evitar un exceso de vitamina A. "Toda mujer que desee la gestación debe ser complementada preconcepcionalmente con ingesta de ácido fólico, para reducir en el feto el riesgo de defectos abiertos del tubo neural", afirma la especialista.

Detectar problemas psicológicos y alcanzar el equilibrio mental de la pareja también contribuye a un normal desarrollo gestacional.

Durante el embarazo, se recomienda mantener hábitos saludables:
-Desarrollar una vida tranquila, con actividad cotidiana habitual y ritmo de trabajo adecuados, siempre evitando esfuerzos físicos, posturas forzadas, excesivos desplazamientos o ambientes nocivos.

-Descansar diariamente 6 a 8 horas de sueño y hasta 10 horas distribuidas a lo largo del día. En el embarazo hay más tendencia a la somnolencia por insuficiencia suprarrenal relativa. A partir de la segunda mitad el embarazo se debe descansar siempre en posición decúbito lateral (lado).

-Evitar el deporte de competición, pero realizar paseos diarios, ejercicios de mantenimiento y natación.

-Correcta higiene personal: Ducha diaria, hidratación de la piel, cuidado con la higiene dental (cepillado frecuente evitando lesionar las encías).

-Es recomendable una dieta rica en fibras y residuos para evitar el estreñimiento.
-Cuidar la circulación de retorno de miembros inferiores: Evitar estar de pie por mucho tiempo, sentarse con piernas cruzadas y el uso de medias o calcetines ajustados.

-Es recomendable usar vestidos holgados y zapatos cómodos, sin tacón o planos.
-Relaciones sexuales no están contraindicadas, excepto cuando exista sangrado. Deben evitarse posiciones en que la gestante se vea comprimida.

-Evitar el consumo de alcohol, tabaco y drogas. Siempre consultar con el médico antes de tomar cualquier medicamento.

-Evitar el riesgo infeccioso: No consumir carne cruda, poco cocinada o patés.
-Desinfectar la verdura y frutas que se consuman crudas. Evitar el contacto con niños que presenten procesos eruptivos o exantemas.

Fuente: El Llanquihue

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Enuresis: inconvenientes en el control del pipí

Si pensó que pronto se le solucionaría el problema de sábanas mojadas, pero su hijo, mayor de cinco años, sigue orinándose en la cama por lo menos una vez al mes, está frente al problema de la enuresis, un trastorno que no le permite retener la orina mientras está durmiendo.

Existen dos tipos de enuresis: primaria, cuando el niño jamás ha logrado el control, y puede deberse a inmadurez del Sistema Nervioso Central, alguna dificultad orgánica o por problemas psicológicos. Y enuresis secundaria cuando el niño se vuelve a orinar después de más de seis meses de continencia. Esta última se origina generalmente por problemas emocionales.

El factor hereditario es muy preponderante en esta enfermedad. Un niño cuyos padres fueron enuréticos, tendrá un 77% de posibilidad de desarrollar el problema. Esta cifra se reduce a un 45% cuando sólo uno de ellos se orinó cuando pequeño. Mientras que un 15% de probabilidad tiene un infante que no posee antecedentes familiares.

Los padres deben recordar que los niños no se orinan en la cama a propósito y que por lo general a ellos les da vergüenza cuando esto sucede. En lugar de hacer que el niño se sienta mal, deben transmitirle confianza e incentivarlo para que lo logre superar.

“Un deficiente manejo del problema puede provocar en el niño consecuencias de autoestima y adaptación social a futuro. Si es bien tratada, no tendría que tener una influencia negativa", dice la psiquiatra infantil, Soledad Díaz.

Causas
Hay una serie de trastornos que predisponen a que el niño sufra esta enfermedad:

- Problemas físiológicos: en muy pocos casos la enuresis está asociada a enfermedades físicas como una vejiga con capacidad funcional disminuida o musculatura débil. Asimismo, se puede deber a falta de maduración del Sistema Nervioso Central. También puede relacionarse a la hormona antidiurética , la que controla la eliminación de agua de los riñones durante la noche. El mal funcionamiento de ésta, provoca que se sobrepase la capacidad de la vejiga del niño cuando está durmiendo.

- El niño puede padecer un ciclo de sueño muy profundo, el que impide percibir el deseo de orinar.

- Problemas psicológicos y emocionales: Puede estar relacionado a sucesos que provocan tensión en distintas situaciones como por ejemplo el nacimiento de un nuevo hermano, la mudanza a una nueva casa, conflictos entre los padres, la muerte de algún familiar, presión escolar, o una relación demasiado estrecha entre madre e hijo.

- Haber iniciado tempranamente o en forma tardía el control de esfínteres

Recomendaciones para enfrentarla
- Acompañar al niño a orinar justo antes de irse a dormir.

- Implicarlo en la situación, con actos simples como por ejemplo, que ayude en la limpieza de la cama.

- Animarlo y darle esporádicamente un premio cuando no moje la cama. De esta forma, lo incentivará a que otras noches no se orine.

- Procurar no centrar la atención, cada mañana, en si está seco o mojado para no reforzar su tensión ni miedo.

- Nunca criticarlo, castigarlo ni burlarse de él, ya que puede incidir negativamente en su autoestima.

– La enuresis no se debe convertir en un impedimento de su vida normal. Incentíve a su hijo a participar en actividades sociales, como ir a alojar a la casa de un amigo, por ejemplo.

Tratamiento
El tratamiento depende principalmente de las causas que originan el problema.

Si existe debilidad muscular habrá que "entrenar" al niño o realizar un plan de trabajo para fortalecer la musculatura involucrada.

Cuando el pediatra descarta causas orgánicas, deberá decidir qué tratamiento seguirá el niño. “Por lo general el médico realiza un mini tratamiento psicológico, como por ejemplo un calendario con estímulos donde cada día deberá poner un sol o lluvia”, expresa la doctora Andrea Mena, pediatra de la Universidad de Chile.

Si este sistema no lo soluciona, se recurre a las alternativas farmacológicas. "Muchas veces se recomienda la imipramina, medicamento que produce mayor sensibilidad en el esfínter” dice la pediatra.

Si de esta manera no resuelve el problema, el niño debe ser derivado a una psicólogo infantil, quien realizará psicoterapia.

También se puede utilizar el pipí-stop, un dispositivo que al caer la primera gota de orina activa una alarma, despertando al niño, para que pueda ir al baño.

La enuresis se puede evolucionar positivamente después de un tiempo, pero si persiste la falta de control, o si esto le acarrea consecuencias negativas al niño, como problemas de autoestima u otros trastorno, se recomienda realizar un tratamiento con un especialista

Fuente: Padres OK

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Déficit Atencional. Breve acercamiento

- María José, ¿tienes tarea de matemáticas?
- No sé .
- Tráeme el libro para revisarlo.
- No lo traje…
- Entonces tu cuaderno.
- Se me quedó debajo del banco…

Así podrían seguir las respuestas de M. José frente a muchas situaciones similares. ¿Cuáles son las conductas que nos deben alertar como padres frente a un supuesto Déficit Atencional?

Pierden las cosas, son impulsivos, (les cuesta mucho esperar, pueden hacer o decir cosas inapropiadas en un determinado momento); son demandantes, les cuesta comenzar y terminar una tarea , conversan bastante y se mueven constantemente en su sitio o fuera de él, (mueven manos y pies), les resulta difícil organizarse. El hacerse un plan de acción para llevar a buen término una tarea, el concentrarse en una actividad y no distribuir su atención en otros estímulos ambientales es lo más notorio en los niños con D.A. Les resulta fácil concentrarse en una actividad de su interés, pero cuando deben concentrarse deliberada y conscientemente en una actividad o aprender algo nuevo, no lo logran.

Estás son algunas preguntas frecuentes de los padres ante la duda de tener un hijo con D.A.:

¿Cómo diferencio las conductas de un niño con D.A de otro que es simplemente más olvidadizo o inquieto?
Las conductas descritas deben ser permanentes en el tiempo y se deben observar tanto en el colegio como fuera de él. Se debe descartar dificultades emocionales o de otro tipo cuyos síntomas se asemejen a los ya descritos.

¿Desde qué edad puedo comenzar a observar los síntomas de un D.A?.
Cuando es muy evidente, desde antes de su ingreso a 1° básico.

¿A quién puedo recurrir para ayudar a mi hijo?
Es necesario en primer lugar tener un diagnóstico claro de las dificultades del niño y verificar con un equipo multidisciplinario si efectivamente estamos frente a un D.A.

¿Quienes forman este equipo?
Profesores, neurólogo, psicopedagoga y psicóloga como base, los que deben tener una constante comunicación entre ellos y la familia.

¿Deben estar presentes todas estas características?
No necesariamente. La hiperactividad puede estar ausente y esto hace en muchos casos más tardía la detección de un D.A ya que se observa un niño tranquilo que no llama la atención, como un niño con hiperactividad.

¿Se pasa con el tiempo?
El D.A tiene por definición una base biológica, por lo que es una característica que los acompañará siempre, pero que según como se enfrente y se trabaje durante su vida escolar fundamentalmente, el niño(a) encontrará las estrategias necesarias para controlar su conducta y desarrollar las fortalezas que hay en él para salir adelante.

¿Tienen una inteligencia inferior?
No. Todo lo contrario, es común encontrar un coeficiente superior en los niños con D.A. Hay personajes que han hecho importantes aportes a nuestro mundo que son portadores de un D.A.

¿Cómo lo ayudo en la casa?
Se sugiere apoyar en los siguientes aspectos:

1. Organización: En común acuerdo con el niño es importante definir horarios de trabajo y descanso, orden en que se realizarán las actividades según un criterio acordado, tiempo para cada una (breves, que dependerán de cada niño, en general no más de 15 a 20 minutos), lugar donde realizará el trabajo y donde guardará sus libros, cuadernos y útiles.

2. Concentración: Si queremos exigirle concentración debemos ser criteriosos y pedirle tiempos breves de trabajo, ayudarnos de un reloj que él pueda tener a su alcance para poder autocontrolar su tiempo de concentración. Se sugiere comenzar con una tarea liviana para luego seguir con una más dificultosa y terminar con una liviana o que el niño sienta que le resulta fácil o agradable.

3. Impulsividad: El no atender inmediatamente a sus demandas es un buen ejercicios para que aprenda a esperar manejando su frustración (no contestar a una pregunta cuando la hace mientras estamos conversando con el hermano u otro adulto, por ejemplo).

En general es importante siempre resaltar en ellos todas sus fortalezas, éxitos y las conductas positivas que tengan en cualquier momento, no solamente en una situación de aprendizaje, para así cuidar su autoestima, aspecto muy importante en el desarrollo de cualquier niño.

Fuente: Todo Niños

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¿Tu hijo te pidió un celular de regalo?

El celular es un avance tecnológico que nos permite mayores posibilidades para actuar en la medida en que nos mantenemos en contacto con quienes tenemos una relación de colaboración frente a nuestras tareas cotidianas. Nos sentimos más confiados al saber que contamos con otros a la hora de enfrentar dificultades frente a nuestros desafíos.

El reconocer lo que deseamos y responsabilizarnos por llevarlo a cabo, la confianza en nosotros mismos para enfrentar los desafíos que eso implica, son aspectos fundamentales a desarrollar en el proceso de construir una identidad propia, logro del desarrollo de la persona que se alcanza al fin de la adolescencia.

Durante la etapa escolar, la meta es lograr la capacidad de ser competente en el actuar, lo que dará lugar a un grado de autonomía y confianza que permitirá el desarrollo de una identidad propia.

En esta etapa los niños afianzan la incorporación de los valores y modos de enfrentar la realidad que observan en sus padres y adultos significativos. Esto les permite actuar, aunque ellos no estén presentes. Después, durante la adolescencia, a través de un proceso de cuestionamiento de estos modelos, ellos elegirán lo que harán propio y lo que no. Pero el ingreso a la escuela supone que el niño ya ha logrado cierto grado de independencia afectiva y práctica respecto a sus padres que le permita tolerar su ausencia durante ciertos periodos, llevar a cabo ciertas tareas y enfrentar algunas situaciones solo.

Si el teléfono celular es un instrumento que puede ampliar nuestro rango de acción y el tener acceso a él nos permite confiar en que, si lo necesitamos, alguien nos puede ayudar, cabe preguntarse si su uso entre los niños en etapa escolar favorece el logro progresivo de esta competencia en el actuar. Es decir, si favorece el desarrollo de la capacidad de actuar a partir de la incorporación de los modelos parentales, en lugar de depender de su presencia concreta para llevar a cabo lo que se proponen.

En efecto, el ingreso a la enseñanza básica enfatiza el desafío para el niño de lograr mayor independencia en sus relaciones sociales y responsabilidad en sus tareas. Junto a la alegría que encuentra al compartir con otros niños de su edad, se enfrenta a la angustia de experimentar sus primeros conflictos interpersonales y las dificultades para la realización de sus propósitos sin la presencia segurizante de sus padres. Entonces se pone de manifiesto el grado de capacidad que ha alcanzado para tolerar la frustración y para adaptarse a las reglas que el sistema escolar demanda a los niños.

Si el niño no logra adaptarse al sistema escolar, es necesario que los adultos significativos se preocupen de esta dificultad de su hijo para tolerar la frustración, estar separado de los padres y desenvolverse con cierta autonomía.

El ingreso a la escuela también supone un desafío para los padres, el de ir aceptando que sus hijos paulatinamente los necesiten menos y que se relacionen con otras personas para realizar sus tareas y enfrentar sus dificultades. Al mismo tiempo que deben seguir sosteniéndolos afectivamente en las ocasiones que lo requieran, ayudándolos a reencontrar la seguridad en sí mismos cuando debido a un fracaso transitorio parecen haberla perdido. Esto supone que los padres, junto con la alegría de ver crecer a sus hijos, viven al mismo tiempo una pérdida, la sensación de que los hijos pequeños que los necesitaban a cada momento ya no están requiriéndolos con la misma frecuencia. Este proceso también puede presentar dificultades especiales.

Pero si las cosas van bien, el niño irá afianzando día a día un mayor dominio de sí mismo y manejo de los objetos, adquiriendo habilidades y pudiendo competir, perseverar, ambicionar.

En este proceso, podemos visualizar la función del teléfono celular imaginándonos que los sonidos codificados que se transmiten a través de las ondas electromagnéticas, cumplen el rol de un cordón umbilical invisible o del “tuto” de la infancia que permitía al niño tolerar la ausencia de su madre por un tiempo.

A partir de esta imagen podemos comprender mejor que el celular puede ayudar a que los padres sostengan a sus hijos, si lo usan como un auxilio transitorio para ellos.

Cuando la angustia o la duda en su capacidad paraliza al niño, el celular puede permitir a los padres acogerlo en su angustia y entregarle una guía para actuar desde una posición de confianza en sus capacidades Pero este auxilio de los padres debe ser transitorio e ir orientado a que el niño incorpore para sí mismo la forma de enfrentar el problema sugerida por los padres y que pueda usarla en el futuro.

Para lo que no debe usarse el celular es para servir como presencia permanente de los padres. Esto ocurre cuando deciden que ellos deben resolver los problemas y responder por las responsabilidades de sus hijos frente a sus compañeros y profesores tomando su lugar. Cuando los padres supervisan constantemente las actividades de sus hijos llamándolos con frecuencia cuando se encuentran en su espacio propio, que es la escuela, les están comunicando su duda respecto a sus capacidades de hacer las cosas por sí mismos y su dificultad para tolerar separarse de ellos. Lo cual favorece que los niños desarrollen un sentimiento de inferioridad respecto a su capacidad de ser competentes y una actitud pasiva frente a sus deseos. Es decir que el celular debe incorporarse al proceso de comunicación entre padres e hijos en un marco en que se respeten los espacios de cada uno, como un auxiliar que permite a los padres sostener momentáneamente a sus hijos para que, con esta ayuda, los niños encuentren la manera de resolver por sí mismos los desafíos que se les plantean en su desempeño en la escuela.

En fin, cabe tomar conciencia que el estar con el otro, aun cuando se trata de abordar un problema en conjunto, es lo que permite ir conociéndose a sí mismo a través del escuchar y expresarse frente a la otra persona. Y esto vale para ambos participantes en la comunicación, tanto los padres como los hijos. Esto significa que, cada vez que nos encontramos con un otro, lo que ocurre en un diálogo entre padres e hijo, esa experiencia nos cambia, nos va convirtiendo en las personas que vamos siendo, cada momento de comunicación es valioso para ir construyendo quienes seremos. Esto es así, más aún, en la comunicación entre padres e hijos en que el tiempo disponible va disminuyendo a medida que éstos últimos crecen.

Fuente: Todo Niños

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Malas influencias

¿Su hijo se comporta diferente?, ¿se ha vuelto hostil o violento con otros niños?, ¿no obedece a lo que usted le pide? Los amigos pueden influenciar negativamente a los niños, la mayoría soporta esta influencia y sucumbe a ella tarde o temprano. Aunque los padres no pueden proteger a sus hijos, hay ciertos pasos a seguir para aminorar su efecto.


Lo Que Los Padres Pueden Hacer
• Forje una relación cercana con sus hijos. Deberían forjar una relación cercana, honesta y franca. Los niños que tienen un vínculo cercano con sus padres suelen identificarse mejor y se esfuerzan para complacerlos. También suelen recurrir más a sus padres cuando se encuentran en problemas o tienen dificultades.

• Ayude a sus hijos a comprender la influencia de los amigos. Los niños estarán más capacitados para resistir malas influencias si tienen un mejor entendimiento del proceso y las emociones relacionadas con las presiones de las amistades.

• Realice actividades familiares con regularidad y frecuencia. Desde pequeños, sus hijos deberían participar en actividades familiares como paseos, caminatas en el parque o practicar deportes. Así tendrán más oportunidades para desarrollar una amistad con ellos. Los niños que pasan más tiempo con sus familias pueden resistir mejor las malas influencias.

• Apoye las amistades con modelos ejemplares. Promueva la amistad con niños de cualidades positivas, invitando a estos niños a jugar o a pasar el tiempo con la familia. También apoye a sus hijos para que participen en actividades de grupo (como boyscouts), los cuales requieren interacción con modelos ejemplares.

• Conozca a los amigos de sus hijos y a sus padres. Debe esforzarse en pasar algún tiempo con los amigos de sus hijos para conocerlos mejor. También debería conocer a los padres de los amigos de sus hijos: así puede ver si los amigos de sus hijos son buena influencia, y si las familias de los amigos comparten sus mismos valores y actitudes.

• Sepa siempre donde están sus hijos y lo que están haciendo. Cuando los niños están en casa, deben supervisar sus actividades. Cuando están fuera de casa, deben asegurarse de saber dónde están sus hijos, con quién están y qué están haciendo.

• No critique a los amigos de sus hijos. Cuando sus hijos tienen amigos que son mala influencia, no es bueno que los padres los critiquen. En muchos casos, los niños se ponen a la defensiva y continúan con tales amistades ya sea por lealtad o para rebelarse contra sus padres. En lugar de criticar, deben discutir ciertos aspectos de conducta o acciones.

• Trate de encontrar la razón y discútala. Los niños se dejan llevar por la presión de los amigos y desarrollan amistades con malos compañeros por muchas razones. Los padres deben tratar de encontrar los motivos y luego intentar resolver el problema (falta de confianza, timidez, sensación de abandono).

• Promueva una variedad de amistades. Apoye a sus hijos para que tengan muchos amigos diferentes, para que conozcan otros niños con distintas actitudes e ideas. Esto fomenta la individualidad y hace que los niños no se dejen llevar por presiones de ningún grupo.

• Apoye la individualidad e independencia. Los padres deben modelar y demostrar esta conducta. Los padres que resisten la presión de sus propios amigos, enseñan a sus hijos una invaluable lección.

• Enseñe firmeza, a hacer valer sus creencias. Esto se puede lograr por medio de la imitación, que requiere la práctica de diferentes respuestas a ciertas situaciones. Así le da oportunidad al niño de practicar decir "NO" a sus amigos. También pueden enseñarles a resolver problemas cuando los amigos los presionan, quizás sugiriendo otras actividades, o explicando por qué se niegan a participar en ciertas actividades.

• Elogie la firmeza. Resalte efusivamente a sus hijos cuando actúen con firmeza. La conducta que es elogiada es más propensa a ser repetida.

• Mantenga la disciplina. Si los niños se dejan llevar por la influencia de los amigos y hacen algo inapropiado, o si se meten en problemas con las malas amistades, los padres deben aplicar sanciones u otra forma de disciplina. Sermonear no será suficiente para erradicar este tipo de conductas en el futuro.

• Busque ayuda. Si su niño se deja llevar consistentemente por la influencia de sus amigos, o si se mete en problemas crónicamente con las malas compañías, debe consultar a un profesional de la salud mental.

Fuente: Todo Niños

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2007/07/11

¿Cómo educar un hijo único?

Cada vez son más las familias de a tres, o de a dos. Según los últimos datos aportados por el Censo, la opción de las parejas o de hombres y mujeres por tener sólo un hijo está en aumento, motivadas por la escasez de tiempo para dedicarle a los niños, y por el costo económico que implica para las familias tener más de un hijo y mantener, al mismo tiempo, un estándar de vida acomodado.

Sin embargo, por opción o condición biológica, que las familias tengan sólo un hijo trae consigo el peso de la sobreprotección, motivada por la angustia de cuidar la única descendencia de los padres. La atención de los padres cae sobre uno sólo, y las expectativas y las proyecciones del futuro familiar comienzan a girar en torno al único hijo.

Lo bueno y lo malo de ser hijo único

Para Marcela (36), tener más hijos significa quitarle espacio y atención a Felipe (6), su único hijo. “Aunque a mi marido le encanta la idea de tener más hijos, yo pienso que sería quitarle a Felipe parte del tiempo y del amor que le entregamos. No sé, pero soy de la idea que es mucho mejor tener un hijo bien criado y bien educado, que varios a medio cuidar”.

Según la psicóloga Patricia Fernández Bieberach, especialista en la atención de niños y adolescentes, un aspecto positivo en la crianza de los hijos únicos “es que existe una dedicación mayor de los padres hacia el niño. Hay más tiempo para regalonearlos, para conversar con ellos, lo que no ocurre cuando hay 2 o más hijos, porque los padres tienen que dividirse y repartirse para estar un poco con cada uno. En términos de dedicación, hay mucho menos tensión en la relación”.

Sin embargo, en palabras de la propia psicóloga, “esa misma tensión se concentra en las recurrentes actitudes de los padres por evitar el dolor, la frustración y los problemas de cualquier índole en el hijo único, lo que puede derivar en sobreprotección y dificultades para resolver las dificultades por sí solos”.

A juicio de los especialistas, la falta de hermanos deja una huella importante en los hijos únicos. En este sentido, Patricia Fernández señala que en algún momento todos los niños sienten la necesidad de tener un hermano, “y lo piden. Los que no lo consiguen, esta gran cantidad de hijos únicos que vemos hoy, crecen con la necesidad de haber compartido con alguien, con la falta de experiencia que entrega la relación diaria, las peleas, los juegos, las penas y las alegrías”.

Como señala la psicóloga, la falta de hermanos también dificulta el proceso de construcción de identidad una vez que el niño comienza a entrar en la adolescencia, “porque le ha faltado un referente, un punto de comparación a través del cual desempeñar un rol dentro de su familia. Esto hace que la relación con sus padres se vuelva mucho más simbiótica, y que su proceso de individualización sea mucho más lento. En otras palabras, madurar se vuelve una tarea más difícil”.

Tipos de padres

Pero no siempre ser hijo único es un problema, y dependiendo del manejo de los padres esta condición puede incluso convertirse en una situación ventajosa. En este sentido, la familia del niño y el tipo de padres se vuelve un elemento fundamental.

Según Patricia Fernández, “no es lo mismo un hijo único que vive con su padre y su madre, que él que vive con un padre solo o con una madre sola. Si el hijo único vive con ambos padres la tensión está más repartida; existe la posibilidad de que el otro alerfte sobre actitudes que puedan afectar negativamente al niño. Sin embargo, si el hijo único vive sólo con uno de los dos padres, se ve enfrentado a la protección irrestricta de alguno de ellos, ya sea el padre o la madre, sin un otro que contribuya a equilibrar la relación. En ese caso, la atención sobre el hijo es mucho más intensa y, por esto mismo, se vuelve un factor negativo”.

La relación, caracterizada en el dúo madre e hijo o padre e hijo, por una intensa preocupación, se explica mayoritariamente por el temor constante de que algo pueda pasarle al hijo, y perderlo. “Esta es una carga adicional que muchos padres traspasan sin querer a los hijos, volviéndolos más temerosos, recatados y cuidadosos que lo normal”, señala Patricia Fernández. Por otra parte, al llegar a la adolescencia muchas veces la rebeldía se acentúa, debido a la mayor dificultad de los padres para distanciarse del hijo.


El equilibrio en la relación


La psicóloga explica que para mantener una relación equilibrada entre los padres y los hijos únicos, es necesario procurar que si la familia no está constituida por un padre y una madre, alguno de los dos procure que el hijo se relaciones con ambos. “Si los padres están separados o distanciados, en la medida que sea posible siempre es bueno incorporar al otro padre en la relación. Eso protege a los niños de conductas de riesgo, y los hace crecer más libres”, indica la psicóloga.

Si eso no es posible, es necesario proporcionar a los niños un padre o madre sustitutos, porque la imagen paterna y materna es fundamental para un crecimiento y un desarrollo sano. Asimismo, es fundamental que los hijos únicos se relacionen con niños de su edad, y que puedan interactuar, compartir y jugar entre pares.

Para contrarrestar la sobreprotección natural de los padres hacia el hijo único -donde indirecta o directamente el mensaje es: ‘tú sólo no puedes’- es de gran ayuda que los niños realicen alguna actividad extra-programática en la que logren desarrollar sus habilidades. Eso, a juicio de Patricia Fernandez, “les ayudará a fortalecer su autoestima, y a sentirse física y psicológicamente más fuertes ante la mirada temerosa de los padres. De esta manera, el niño logra también desarrollar su individualización, que es muy difícil de conseguir si crece exclusivamente en el contacto con sus padres”.

Fuente: Padres OK

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Declaración de los Derechos del Niño

Proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 1386 (XIV), de 20 de noviembre de 1959

La Asamblea General,
Proclama la presente Declaración de los Derechos del Niño a fin de que éste pueda tener una infancia feliz y gozar, en su propio bien y en bien de la sociedad, de los derechos y libertades que en ella se enuncian e insta a los padres, a los hombres y mujeres individualmente y a las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales a que reconozcan esos derechos y luchen por su observancia con medidas legislativas y de otra índole adoptadas progresivamente en conformidad con los siguientes principios:

Principio 1
El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Principio 2
El niño gozará de una protección especial y dispondrá de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. Al promulgar leyes con este fin, la consideración fundamental a que se atenderá será el interés superior del niño.

Principio 3
El niño tiene derecho desde su nacimiento a un nombre y a una nacionalidad

Principio 4
El niño debe gozar de los beneficios de la seguridad social. Tendrá derecho a crecer y desarrollarse en buena salud; con este fin deberán proporcionarse, tanto a él como a su madre, cuidados especiales, incluso atención prenatal y postnatal. El niño tendrá derecho a disfrutar de alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos adecuados.

Principio 5
El niño física o mentalmente impedido o que sufra algún impedimento social debe recibir el tratamiento, la educación y el cuidado especiales que requiere su caso particular.

Principio 6
El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión. Siempre que sea posible, deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material; salvo circunstancias excepcionales, no deberá separarse al niño de corta edad de su madre. La sociedad y las autoridades públicas tendrán la obligación de cuidar especialmente a los niños sin familia o que carezcan de medios adecuados de subsistencia. Para el mantenimiento de los hijos de familias numerosas conviene conceder subsidios estatales o de otra índole.

Principio 7
El niño tiene derecho a recibir educación, que será gratuita y obligatoria por lo menos en las etapas elementales. Se le dará una educación que favorezca su cultura general y le permita, en condiciones de igualdad de oportunidades, desarrollar sus aptitudes y su juicio individual, su sentido de responsabilidad moral y social, y llegar a ser un miembro útil de la sociedad.

El interés superior del niño debe ser el principio rector de quienes tienen la responsabilidad de su educación y orientación; dicha responsabilidad incumbe, en primer término, a sus padres.

El niño debe disfrutar plenamente de juegos y recreaciones, los cuales deben estar orientados hacia los fines perseguidos por la educación; la sociedad y las autoridades públicas se esforzarán por promover el goce de este derecho.

Principio 8
El niño debe, en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban protección y socorro.

Principio 9
El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación. No será objeto de ningún tipo de trata.

No deberá permitirse al niño trabajar antes de una edad mínima adecuada; en ningún caso se le dedicará ni se le permitirá que se dedique a ocupación o empleo alguno que pueda perjudicar su salud o su educación o impedir su desarrollo físico, mental o moral.

Principio 10
El niño debe ser protegido contra las práticas que puedan fomentar la discriminación racial, religiosa o de cualquier otra índole. Debe ser educado en un espíritu de comprensión, tolerancia, amistad entre los pueblos, paz y fraternidad universal, y con plena conciencia de que debe consagrar sus energías y aptitudes al servicio de sus semejantes.

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